domingo, 12 de septiembre de 2010

Reflexiones tardias.


Sábado.
Tres de la mañana.
Con el sabor de mi último sorbo de bourbon, pienso en lo que soy. En lo que me he convertido y lo que he perdido en en el camino.
Veo que en mis relaciones con mi entorno, no siempre actuó como mis principios me guían. Pero la pregunta que realmente importa es: ¿que hacer?. Y sobre todo, ¿puedo hacerlo?; ¿debo hacerlo?.
Seguramente, no sea ese modelo a seguir que en mis fantasias imaginaba. Sino todo lo contrario. Un ser lleno de soberbia y defectos que se hace pasar por buena persona. Pero entonces, me aferro a lo que más íntimo que me rodea, y a lo que de verdad importa. A mis seres queridos, amigos. Y si ellos son capaces de verme como como algo positivo en sus vidas. Entonces, me doy por satisfecho.
Un saludo!.